Más del arte de Elizabeth Cemborain

Hace un tiempo ya, hice una publicación en el blog sobre la artista multimedia venezolana, nacida en 1959, Elizabeth Cemborain (ver https://ciberestetica.blogspot.com/2016/08/arte-multimedia-de-elizabeth-cemborain.html). En este post de hoy, muestro un video realizado por un grupo de mis estudiantes en la Universidad Católica Andrés Bello, de Caracas, en el que se hace un recuento y un análisis de la obra de esta artista. Es interesante, por lo que vale la pena difundirlo.

Gracias a Gustavo Mata, Rolmary Marín y Manuela Traettino por este trabajo audiovisual

La estética semiótica de C.S. Peirce (y 4)

Para cerrar esta serie de entradas relacionadas con el artículo publicado en 2006, La estética semiótica de C.S. Peirce, por la profesora y semióloga brasileña, Lucía Santaella, voy a resumir las conclusiones a las que llega, tratando de discernir sobre una posible teoría estética semiótica inherente en las ideas del filósofo estadounidense Charles Sanders Peirce (1839-1914). Ella hace primero un resumen de las distintas posiciones que aportan diferentes analistas sobre el tema de una semiótica peirceana, para luego ella proponer algunos puntos interesantes sobre esta idea de una estética semiótica en Peirce.

De las diferentes conclusiones a las que ella arriba, hay una muy buena de destacar, que es la que tiene que ver con el concepto de ícono y su valor como referente estético en una semiótica triádica positivista. Dice:

“De hecho, siendo algo que se presenta en el dominio de la primeridad, que es lo que tiene frescor, originalidad, siendo espontáneo y libre, en fin, algo de naturaleza monádica, el ícono parece cumplir muchas de las condiciones del signo estético. No obstante, ese cumplimiento se vuelve mucho más sutil y eficaz, cuando la noción de ícono no es aislada ni de la lógica triádica en la cual él se define, por un lado, ni del resto de las clasificaciones sígnicas por otro. Lamentablemente, esos aspectos fueron descuidados por la mayoría de los comentadores mencionados”.

Es por esto que Lucía Santaella no se basa solo en todas los análisis hechos sobre este asunto, sino que ahonda en otros aspectos tal vez obviados. No hay que olvidar que cuando se habla de ícono hay que considerar la relación del signo con el objeto. Para estar en una relación icónica con su objeto se presupone la naturaleza que posee el signo en sí mismo, como cualisigno, lo cual va a ser la base de su factor estético. 

El cualisigno incluye las cualidades del signo, es decir que muestra sus características: color, forma, volumen, textura, luz, brillo, dimensión, proporción, peso densidad, movimiento, ritmo, sonido e incluso olor. Cuando una mente perceptora recibe un signo, que presenta y representa las cualidades de un objeto, se produce una interpretación que surge del efecto que originan sus cualidades. Estas generan reacciones ligadas a la sensorialidad y al sentimiento, que llevan a la apreciación estética, entendida esta como apreciación de lo sensible. 

Admite, sin embargo Santaella, que esta relación ícono-signo-semiótica-sensorialidad es apenas una parte de todo lo que puede construirse alrededor de la semiótica peirceana para definir una estética semiótica, porque hay que incluir los contextos, los conocimientos y los significados. Pero en síntesis, la semiótica peirceana “no es otra cosa que una teoría sígnica del conocimiento, original o suficiente para incorporar promiscuamente al conocimiento todos los elementos del sentir, de la percepción, afección, emoción, acción, sorpresa duda y transformación”. Como se puede ver, es un abordaje muy atractivo para un tema complejo y siempre interesante.

La estética semiótica de C.S. Peirce (3)

Continuando con el tema de la estética semiótica de Charles Sanders Peirce, que se ha tratado en las dos publicaciones anteriores, veremos más del análisis que al respecto hace la profesora brasileña Lucía Santaella. Ella construye su propia aproximación a estas ideas sobre la base de las propuestas de otros autores, que divide en dos grupos: los que ven los planteamientos de Peirce como parte de una disciplina filosófica que resulta integrada a las ciencias normativas -estética, ética y lógica-; y los que han hecho una interpretación posible pero no rigurosa de las ideas del filósofo estadounidense, tratando de extraer de su fenomenología una posible teoría estética. 

En la publicación de ayer resumimos cómo Lucía Santaella analiza, en su texto de 2006, La estética semiótica de C.S. Peirce, aquellos autores de este segundo grupo. Luego resume el trabajo de los que observan un enfoque distinto, los del primer grupo: Herman Parret, por ejemplo, que afirma que el concepto de feeling (sentimiento) no puede ser asociado directamente a las sensaciones estéticas porque sería confundir la evaluación emocional con el juicio perceptivo. Desde el punto de vista semiótico, Parret dice que para Peirce el signo estético por excelencia es la metáfora. Para Santaella este análisis termina mezclando conceptos que no están discernidos como tales en las ideas de Peirce.

Nombra también a V. Tejera, que toca el tema de la estética en la literatura según la que sería una óptica semiótica peirceana, pero que en realidad no enfoca explícitamente la constitución de una estética sino de una suma de aportes más bien inconexos. Reconoce, sin embargo, que estos “comentadores” (de ambos grupos) están fascinados con un importante concepto en Peirce, que es el del ícono como signo cargado de valores que pueden ligarse a una visión estética. Dice Santaella:

“Realmente, la originalidad peirceana fue radical al introducir un tipo de signo o casi signo cuya naturaleza oscila entre ser signo y ser cosa, o sea, un signo que no deja de ser una cosa, o una cosa que se queda en la eminencia nunca consumada de ser signo”.

Esta afirmación le permite a ella avanzar en su visión sobre la estética semiótica en Peirce, porque al enfatizar que la estética considera los objetos en su presentación, como aquellas cosas cuyos fines están en la corporeidad de sus cualidades de sentimiento, es fácil concluir que el ícono es el signo estético por excelencia. Claro, hay que observar al ícono desde diversos ángulos, cosa que veremos en el siguiente post.

La estética semiótica de C.S. Peirce (2)

En la publicación anterior comencé a escribir sobre un texto de la profesora brasileña en la Universidad Católica de San Pablo, Lucía Santaella, titulado La estética semiótica de C.S. Peirce, de 2006, en el que estudia distintas visiones respecto al abordaje que hace este filósofo estadounidense al tema de la semiótica, visto por distintos estudiosos teóricos. Ella observa, como se explicó ayer, dos tendencias, y destaca en particular a algunos de estos autores.

Lucía Santaella destaca, además de a Oliver Hocutt, que ya vimos, a C.M. Smith, a J. Jay Zeman, a E.E. Kaelin y a Kim Smith, como exponentes de lo que ella ve como una aproximación atractiva al establecimiento de una teoría estética semiótica que ha podido definir Charles Sanders Peirce, según sus propuestas filosóficas, pero que no son totalmente fieles a su pensamiento. Respecto a todas estas aproximaciones dice Santaella:

“La característica común de todos los textos arriba mencionados está en la ausencia de cualquier mención a la semiótica filosófica y al papel por ella ejercido tanto en la constitución de las ciencias normativas, como en la redefinición del pragmatismo peirceano. Consecuentemente, queda también mal entendido, por todos ellos, el modo muy particular como la estética se concibe como ciencia. Revelando un desconocimiento casi completo de la clasificación peirceana de las ciencias y del sentido que la palabra “normativa” adquirió en ese contexto, algunos comentadores C.M. Smith y Kaelin, por ejemplo, llegan a afirmar que Peirce concebía la estética como ciencia exacta”.

Por otra parte, la autora agrupa a otra serie de teóricos que ven la idea estética en Peirce como parte de una disciplina filosófica integrada a las ciencias normativas -estética, ética y lógica-, y que responden más a los conceptos peirceanos, sin tampoco lograr un corpus definitivo. Sobre esta segunda posición hablaremos en la siguiente publicación. 

La estética semiótica de C.S. Peirce (1)

En un muy interesante texto de 2006, titulado justamente La estética semiótica de C.S. Peirce, la profesora brasileña, Lucía Santaella, docente en la Universidad Católica de San Pablo, se hace un análisis del tema de la estética tratado en las trabajos del filósofo y semiótico estadounidense Charles Sanders Peirce (1839-1914). Ella hace, en primer término, un recuento de los diferentes estudios que algunos autores han hecho sobre el tópico de la semiótica en Peirce, para luego ella misma hacer su consideración del asunto. 

Separa a aquellos autores que abordan una posible aportación a la estética por Peirce en dos grupos: los que ven sus propuestas como parte de una disciplina filosófica, que resulta integrada a las ciencias normativas (estética, ética y lógica); y los que hacen una interpretación posible pero no estricta: tratando de extraer de la fenomenología peirceana una posible teoría estética. Este segundo grupo tomó aquellos fragmentos que consideraron sugestivos en la obra de Peirce y buscaron la construcción de una estética semiótica que parecía evidente, pero en realidad es una suma sin coherencia de problemas mencionados por Peirce.

En este sentido, uno de los teóricos que hace una interpretación de alguna manera equivocada pero interesante de los postulados de Peirce, según Santaella, es Oliver Hocutt, quien, basado en tres premisas (1-el arte como ícono; 2-la belleza como Kalós -moral, nobleza, bondad- universal; 3-la significación de lo bello como interpretante emocional), sostiene que si el signo estético es un signo, su objeto solo puede ser la belleza y el efecto que ésta produce, el interpretante emocional. Hocutt usa los componentes triádicos peircianos (representamen, objeto, interpretante) de forma un tanto distorsionada para que entren en su modelo. Dice Santaella que aunque los equívocos son evidentes, la propuesta apunta para algunas cosas substanciales, como la importancia del papel desempeñado por el ícono en la constitución del signo estético, la apertura o ambigüedad del objeto de ese ícono y el énfasis puesto en la fenomenología como base para la estética. La autora pasa entonces a analizar las ideas de otros teóricos en esta dirección, cosa que veremos en las próximas publicaciones.

Más sobre Daniel Canogar

Hace unos años hice una entrada en el blog sobre el artista multimedia español Daniel Canogar (ver: https://ciberestetica.blogspot.com/2016/12/el-trabajo-multimedia-de-daniel-canogar.html). Vuelvo a resaltarlo hoy de nuevo, esta vez mostrando un trabajo presentado por mis estudiantes universitarios de la UCAB, con un video de YouTube. Muy interesante.

Gracias a Chrisianie Pacheco, Andres Bello, Geraldine Martínez y Samuel Linares, por este video sobre Daniel Canogar.

Una frase de MOS

Miguel Otero Silva (1908-1985), MOS, es un destacado escritor, humorista y periodista venezolano, que tuvo una participación política importante en su natal Venezuela. Aquí pongo una frase suya sobre la historia: 

“Hay quienes escriben la historia, y quienes simplemente la hacen”.